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lunes, 17 de diciembre de 2012

INFINITE LOVE (CAP. 07)

Hola a todos,

Aquí os traigo el último capítulo de la serie "INFINITE LOVE". El capítulo se titula "Can You Smile?" y el protagonista es SungJong.

Espero que os guste.

CAN YOU SMILE? (CAP. 07)


(Créditos de foto: Infinite Spain)




SungJong llevaba dos años saliendo con una chica. Un día Jen, que así se llamaba ella, lo llamó. Quería hablar con él. SungJong la notó rara y acudió a su encuentro.


-SungJong, esto no va bien. Sé que me quieres, sí, pero no me amas. Hace un tiempo que no es lo que era. Hace un tiempo que creo que amas a otra persona y ayer me lo confirmaste. Estás enamorado de SungYeol.

-¡Jen, por dios! Es mi mejor amigo, y yo no soy gay.

-Piénsalo, SungJong. Ayer susurraste su nombre mientras me hacías el amor.

-Eso no es cierto. No puede ser.

-Lo es. Probablemente no te diste cuenta, pero lo dijiste. Y hace tiempo que lo miras diferente. Reconócelo, te has enamorado de él. Sin darte cuenta, pero lo has hecho. Por eso creo que es mejor que seamos sólo amigos. Aunque puedes buscarme cuando quieras pasar un buen rato.

-Jen, yo…

-Shhh. No digas nada. Sé que jamás harías nada que me hiciera daño. Eres muy bueno. Pero tu corazón pertenece a SungYeol.

Tras la conversación, SungJong se fue a casa, pensativo. No podía dejar de pensar en lo que Jen le había dicho. Cuando llegó a casa, cogió su diario y comenzó a escribir:

“Bueno, esto es inexplicable. Jen me ha dejado porque dice que estoy enamorado de SungYeol. No puede ser. Yo no soy gay. Además, SungYeol tiene novio, Jake, no me gusta nada. Lo acapara mucho, casi no le veo. Jake nunca está con nosotros, siempre se lleva a SungYeol a su apartamento; siempre lo aleja de mí; bueno, y también de los demás. Pasa mucho tiempo con él. Antes estaba más conmigo, pero si SungYeol es feliz, yo también. Sólo quiero que sonría y sea feliz, que sonría como lo ha hecho siempre”.

SungJong llamó a SungYeol por teléfono para contarle que Jen le había dejado.

-¿Sí?

-Hola. Soy SungJong. ¿Dónde estás?

-En casa de Jake. ¿Pasa algo?

-No, tranquilo. Cuando vuelvas a casa, ven a verme, ¿ok? Necesito contarte algo.

-Bien, pero ¿va todo bien? Te noto preocupado.

-Tranquilo. Estoy bien. Luego hablamos.

En ese momento SungJong oyó a Jake que le preguntó quién era y que SungYeol respondía que era su madre.

-Bueno, mamá – dijo SungYeol disimulando. – Enseguida voy. No te preocupes.

SungJong se quedó de piedra al oír eso y escribió:

“Ese Jake no es bueno. No me gusta nada. SungYeol tiene que disimular cuando habla conmigo por teléfono. ¿Por qué? Eso no es un novio; es un dictador. Es demasiado posesivo”.

Cuando SungYeol llegó a casa, fue a ver a Sungjong.

-¡Hola! ¿Qué pasa? Me has dejado preocupado.

-¿Qué te pasa a ti? Estás raro. No sé que pasa, pero sé que algo no va bien. ¿Por qué me has llamado mamá?

-Esto… lo siento. A Jake no le gusta que hable con vosotros cuando estoy con él.

-¡Si te pasas la vida con él! SungYeol, no me gusta eso. No te trata como un novio. No es bueno para ti.

-SungYeol no dijo nada. Sólo le sonrió y le preguntó:

-¿De qué querías hablarme?

-Sí. Eso. Jen me ha dejado.

-¡Joder! ¿Por qué?

-Lo siento. Aún no estoy preparado para hablar de eso.

-Ok. Ya me lo contarás cuando puedas, si quieres.

SungYeol abrazó a SungJong y le besó la cabeza.

-¿Quieres que duerma contigo?

-¿No le molestará a Jake?

-No tiene por qué enterarse.

SungYeol fue a ponerse el pijama y volvió al cuarto de SungJong. A la mañana siguiente, cuando SungYeol se fue, SungJong escribió esto en su diario:

“A ver, esto ya es demasiado. SungYeol vino a verme, le conté lo de Jen y se quedó a dormir conmigo, como otras muchas veces, pero en esta ocasión, ¡he tenido que ducharme con agua fría! Me he despertado, cómo decirlo finamente, demasiado feliz. He soñado con él, porque su piel rozaba la mía, puesto que me estaba abrazando. Sentía su respiración suave y pausada en mi nuca. ¡Bufff! Vamos que Jen tiene razón, como siempre. SungYeol me gusta. Me gusta mucho. Tengo un gran problema. Estoy enamorado de mi mejor amigo y él jamás me corresponderá. ¿Qué voy a hacer ahora? Esto es nuevo para mí.”

Los días pasaban. SungYeol estaba cada vez más triste. Algo no iba bien con Jake, pero él no decía nada. SungJong sentía como su amor por SungYeol era cada vez más fuerte y le dolía verlo triste.

“Amo a SungYeol con todas mis fuerzas. No voy a negármelo más. Está claro que le amo, pero no puedo decirle nada. No pienso arriesgar nuestra amistad. Es mejor mantenerlo en silencio y seguir siendo amigos a confesar y perderle. Es demasiado importante, demasiado especial como para perderle. Es un gran hombre, demasiado hombre como para fijarse en mí. Es demasiado bueno para mí.”

Pasó alrededor de un mes, cuando SungYeol llegó a casa ensangrentado. Los Infinite le llevaron al hospital y allí les dijeron que había recibido una gran paliza y que habían abusado sexualmente de él. SungYeol apenas hablaba en el hospital. Cuando regresó a casa, SungJong no se separaba de su lado. Dormía con él todos los días y secaba sus lágrimas.

“SungYeol ha dejado a ese indeseable que le ha pegado y le ha violado. No tiene perdón. ¡¡Lo voy a matar!! Nadie se mete con mi niño. NADIE. No lo voy a volver a soltar. Nunca. Se queda conmigo. No me voy a volver a separar de él. Ahora él me necesita, y mucho. Mis brazos le darán el consuelo que necesita, el amor que ese bruto no le dio. Amor de amigo, claro está, pero amor al fin y al cabo.”

Los días fueron pasando y SungYeol seguía triste. Tenía pesadillas por las noches y no soportaba que nadie le tocara. Sólo se sentía seguro con SungJong. Sus heridas físicas cicatrizaban poco a poco, pero las heridas del corazón eran más difíciles de curar. Apenas sonreía y el brillo de sus ojos había desaparecido.

SungJong continuaba escribiendo su diario:

“Odio a ese tío. Le ha tratado fatal. Ojalá todo el dolor que le ha causado se vuelva contra él. Está sufriendo horrores por lo que le hizo. Sólo espero que no le haya dañado la capacidad de amar, pues SungYeol es el hombre más mimoso y romántico que he conocido nunca. Es muy bueno y merece ser amado, ser correspondido de tal manera que no exista nadie más para él. Que le amen, le cuiden y le mimen. Que alguien sienta por él lo que yo siento. Merece ser feliz y volver a sonreír. Necesito volver a ver esa gran sonrisa, preciosa sonrisa, dibujada en su cara. Necesito que sus ojos vuelvan a brillar.”

Con el tiempo, y el apoyo de SungJong y el resto de los chicos, SungYeol fue recobrando la sonrisa y volvió a ser el de antes. Un día estaba con SungJong en la habitación, cuando le besó.

SungJong escribió esto en su diario:

“Hoy… hoy me ha besado. Hoy se me ha abierto el cielo cuando sus suaves labios han rozado los míos. Sus dulces labios han abierto los míos y su lengua ha acariciado suavemente la mía. ¡Bufff! Eso ha sido demasiado para mí. Eso ha sido algo que jamás pensé que pudiera pasar. Ese beso me ha hecho temblar, por un momento me he asustado, pero SungYeol seguía adelante. Ha sido maravilloso, la verdad. Después del beso, hemos hablado y nos hemos confesado. Vamos a intentarlo juntos. Confieso que me da miedo, que él es demasiado para mí. SungYeol es tan dulce, tan amor, tan… no quisiera fastidiarlo. Es una oportunidad que no quiero malgastar ni echar a perder. Él es demasiado importante para mí.”

Los días pasaban, y los dos jóvenes eran muy felices. SungJong era muy feliz y se esforzaba muchísimo por hacer sonreír a SungYeol, pero tenía un gran miedo. Tenía miedo de no estar a la altura cuando llegase el momento de entregarse físicamente a él. Pero cuando llegó ese día, todo fue muy bien.

“El sexo con él es… im-pre-sio-nan-te. Él disfruta muchísimo y yo voy aprendiendo como puedo; intento que sea lo mejor posible, pero seguro que podría ser mejor. Él es impresionante. Me encanta todo lo que me hace y no puedo reprimir gritar su nombre. Lo amo tanto… Al final, el sexo es lo de menos. Yo disfruto estando en sus brazos, acariciando su suave y fina piel, mirando sus ojitos y tocando sus labios. No me hace falta más.”

El tiempo iba pasando y los dos chicos eran inmensamente felices. SungJong continuaba con su diario:

“Me encantan sus besos, sus caricias y sus brazos rodeándome. Me siento como una mujer, porque es lo que soy; una mujer en cuerpo de hombre; su mujer. Es una sensación rara. Necesito que me proteja, que me mime y que sólo él lo haga. Cada segundo a su lado es un pedacito de cielo. Cada minuto con él es estar en el paraíso. Cada beso suyo… cada abrazo… es… bufff. Estar con él es genial. Es el mejor hombre sobre la tierra. No tengo palabras para expresar lo que siento, lo feliz que soy de poder estar a su lado. Por fin, lo veo feliz. Él es lo mejor que hay. Él es… tan puro, tan bueno. Ha sufrido demasiado pero yo me voy a encargar de borrar todas y cada una de las cicatrices que aquel animal dejó en su cuerpo y en su alma. No se merece lo que le pasó. Se merece lo mejor. Se merece ser feliz, y me esforzaré por que lo sea. Voy a pedirle que se case conmigo.”

Llegó el día de la boda y SungJong regaló a SungYeol una preciosa pieza de música al piano que él mismo había compuesto para ese momento. Los dos jóvenes fueron muy felices para siempre.


FIN



2 comentarios:

mj dijo...

waaaaaaaaaa que chula la otra parte de la pareja gay. s.jong lo ha pasado fatal, ¿eh? me refiero que le ha visto sufrir muchisimo y la impotencia que habra sentido tiene que haber sido horrible.
la novia, Jen, se ha portado muy bien, no se ha enfadado y en mi opinion le ha ayudado a darse cuenta. Son una pareja perfecta, la ideal, son la naranja entera...

Pat dijo...

¡Qué bonita historia se s jomg y s yeol. si no llega a ser por la chica no se da cuenta o a lo mejor se hubiera dado cuenta más tarde. ¿Por qué tuvo que empezar Yeol con ese maldito? Me ha encantado la inclusión del diario, así se entienden mejor los sentimientos de jong. gracias!!!